
COMITÉS CÍVICOS Y LA ANTI-DEMOCRACIA
Existen grupos de vecinos que tienen más y mejores estructuras que los partidos políticos.Tiene miedo la partidocracia. Los Comités son legítimos. Muchos partidos son sólo legales.Mal rollo ese de matar a los Comités Cívicos el día de las elecciones. La partidocracia condena a estos grupos legales y legítimos a desaparecer automáticamente sean electos, o no.Esa visión es monopólica, y no me sorprende, dada la mente mercantilista que domina en estos trópicos mortales a los somnolientos y parsimoniosos políticos, quienes, invadidos por la visión casi monárquica de esas artes oscuras, no aceptan competencia.De hecho, existen Comités Cívicos que tienen más y mejores estructuras que los partidos políticos. Éstos también cuentan con suficientes afiliados como para formar un partido político, pero sus intereses son muy locales, y no entran en el “jet set” partidario.El problema está en la Ley, pero no la del Monte, sino en la Electorera, ya que establece organizaciones para ciudadanos de primera clase, o sea los “partidos”, y para ciudadanos de segunda categoría, choleros, shumos, mucos, nacos, rechas y rurales, o sea los Comités Cívicos.Tal visión, dizque urbana, no ayuda a esta Democracia. (Reitero mi poca fe en el sistema democrático.) Esa visión es pedante, grosera y, hasta cierto grado, racista. Porque deshace desde su nacimiento cualquier germen de poder local, y busca entronizar a la partidocracia, la cual decide en el Congreso, y sólo sobre su cadáver podría aceptarse que Comités Cívicos propongan candidatos presidenciales, candidatos a diputados, o que se elija al gobernador departamental.Sí, porque si tanto se llenan el hocico los políticos con esas pajas de la “democracia” y su fortalecimiento, pues que empiecen por permitir que los Comités Cívicos presenten candidatos a diputados.Paradoja ciudadana: Nos oponemos a los “cárteles”, sean de la droga o del petróleo, pero no nos oponemos a los cárteles políticos, los cuales son los más nefastos para la vida ciudadana, para la Libertad individual, para la Justicia, y para la Libertad de Mercado.El “cártel político”, explico, es con creces más nefasto que los cárteles de Sinaloa, de Zacapa, de Ocós, de Sayajché, del Gallito, de Jutiapa, y de Coatepeque juntos. El “Cártel de la Novena Avenida”, como debiera bautizarse al Congreso, pero por no abrir el espacio político a los Comités Cívicos, deberá romperse.Tiene miedo la partidocracia. Los Comités son legítimos. Muchos partidos son solamente legales.No he escuchado, hasta el momento, que algún partido político proponga apertura para los Comités Cívicos. Quiero ver propuestas más agresivas de cambios, y la inclusión del verdadero Poder Local puede ser el inicio de ellas.La “democratización” de los partidos políticos pasa obligadamente por reconocer que existen otras formas de expresión democrática. El error de la democracia, versión Guate, es creer que todo acto político debe pasar por los partidos, o no es legítimo. Esa lógica es incorrecta.Apoyo a los Comités Cívicos, y me gustaría iniciar una cruzada para que éstos sean verdaderos actores políticos locales y nacionales, y que los “partidos” no los maten en estado fetal para evitar su consolidación.(Sigo con mi campaña de Voto Cruzado)
OPINION
Estoy de acuerdo con esta postura, pero para lograr los cambios solos los podemos hacer nosotros mismos, porque si esperamos que los políticos tradicionales los hagan estamos soñando despiertos se le debería dar lugar a la participación local y nacional a los comités civicos, al final las personas votan no por el color del partido ni por el nombre de éste sino por el candidato de su preferencia.
Actividad Netamente Academica
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